Capítulo 3:
Narra Alice:
Una vez me dijeron que en el camino de la vida siempre encontraras sorpresas, tanto buenas como malas, agradable o desagradables y de un instante a otro. Y que existían momentos que cambiarían tu vida en solo un minuto, tanto para bien como para mal, todo depende de las consecuencias que tenga ese momento. Ese día estuvo lleno de sorpresas, y afortunadamente todas fueron perfectamente agradables, sobre sus consecuencias no se en realidad que impacto tuvieron en mi vida.
Nos encontrábamos reunidos en la sala principal de la casa de Danny, todos los presentes con el mismo propósito en común. Mi hermano Tom conversaba de música con Harry(el baterista de su banda), Doma (el bajista del mismo grupo) y Danny eran el alma de la diversión con sus chistes y morisquetas. Mientras yo estaba junto a Giovanna, la prometida de mi hermano, todos sentados en los sofás de aquel lugar. Se estarán preguntando que hacíamos allí, pues la respuesta es muy simple: Tyler.
Todos estábamos esperando que saliera de su habitación y bajara las escaleras para poder verlo. En mi caso conocerlo ya que era mi primera vez en verlo, para ser sincera estaba mas que emocionada, aunque no sabia como reaccionar cuando se parara frente a mi. Después de conocer su historia, solo planeaba actuar lo mas natural posible, no quería que se sintiera mas incomodo de lo que ya debería estar, además quería ser una amiga para el y quizás su punto de apoyo. En mi mente me imaginaba como seria su aspecto físico, quizás parecido a Danny ya que es su primo, pero a pesar de mi imaginación prefería que todo fuese una sorpresa.
-Alice, no te lo había dicho pero estas hermosa- Danny menciono mi nombre y luego ese alago con una sonrisa.
-¿De verdad?- Dije sorprendida sonriendo apenada- Muchas gracias Daniel.
- Es enserio, estas hermosa, ya eres toda una mujer- Danny volvió a sonreír.
- Mi hermosa hermanita- Interrumpió Tom con un tono de ego pero chistoso a la vez.
Me sonroje a causa de los comentarios. Tenía solo 19 años, aunque ya era una mujer joven aun tenia esa personalidad de niña inocente y tímida. Cruce las piernas y mire el short corto negro que traía puesto y los zapatos de tacón alto de color acorde con el short, también traía una blusa plateada con un escote en la espalda, el cual tape con una chaqueta negra de jean. Ese era mi estilo mas casual, siempre me gusto vestirme de esa manera, me hacia sentir femenina y coqueta al mismo tiempo.
Giovanna, a mi lado se dedico a mirar tiernamente a su novio, mi hermano. Tom de vez en cuando le respondía la mirada y le guiñaba el ojo, ella reía fascinada de que lo hiciera. Yo mírala a los dos con cara de tonta y reía de cada una de sus acciones. Estaba realmente contenta de que Tom allá tenido la suerte de conocer el amor, a la mujer de sus sueños, con quien pasaría el resto de su vida, y Gio era una persona muy amigable y simpática, por suerte mi relación con ella era de mejores amiga. Luego paso por mi cabeza el gran error que habia cometido al conocer a Jhon, el creer que todo era y seria perfecto cuando en realidad estaba yo solo en un mundo que no podia entender, atrapada en las garras de una bestia que con una mirada podria jugar con tu corazon y destruirlo, a la bestia que quizas aun queria.
-Creo que mi hermano ha tardado demasiado en bajar, voy a ver que sucede- acoto Danny levantándose de su asiento
El salió de aquella parte de la casa y a lo lejos pude escuchar como subía las escaleras hacia las habitaciones. Me tome el tiempo de mirar mi alrededor y detallar aquella sala, con paredes blancas las cuales aportaban iluminación, sofás negros forrados con cuero muy cómodos y modernos, a nuestros pies una alfombra blanca sobre la cerámica del mismo color. Era un ambiento muy moderno y sencillo, Daniel tubo mucha dedicación al decorarlo. De repente todos se colocaron de pie, delante de mí estaba Gio y luego Tom. No podía mirar que sucedía, pero al instante deduje que por fin Tyler había bajado de su habitación. Coloque mi mano en el brazo de Tom y el otro de manera opuesta en el brazo de Giovanna, los empuje suavemente para abrirme espacio entre los dos. Mire a la entrada de la sala y estaba Danny parado en el medio con una sonrisa amplia y alegre.
-¡Muy bien chicos, Les presento una vez mas mi primo, bueno a mi hermano menor!- Dijo luego de una risa y se hecho a un lado-¡Tyler Landers!
Tyler entro a la sala y se coloco al lado de Danny, pude notar que era unos centímetros mas bajo que su primo. Tenía los hombros caídos y la cabeza agachada mirado el suelo mostrando algo de verguenza, luego la levanto e intento sonreír un poco. Quede impactada al mirar sus ojos color gris como el humo, su cabello liso y negro azabache, labios carnosos y el rostro de un ángel. Vestía una camisa blanca con el dibujo de una guitarra eléctrica, una chaqueta de cuero negro y un jean con el mismo tono de la chaqueta, podía decir que lucia atractivo con la apariencia de un chico malo, aunque en realidad su mirada inocente reflejaba humildad.
-¡Es un placer verte de nuevo amigo!- Dijo Thomas acercándose a el contento y dispuesto abrazarlo.
-El placer es mío- Tyler respondió con una voz suave y encantadora. Abrazo a mi hermano y rio en un pequeño susurro.
-¡Tyler ya no eres un niñito como te vi la ultima vez!- Acoto Dougie riendo, camino hacia el y lo abrazo.
-¡Hey Doug, recuerda que tu eres mío!- Harry bromeo y todos reímos- Y yo me uno a ese abrazo- Harry abrazo a los dos con mucha fuerza y ambos gimieron en risas.
Cuando Doug y Harry se separaron de Tyler, Giovanna lo saludo con un beso en la mejilla y un delicado abrazo. El le sonrio penosamente y volvio agachar la mirada.
Era mi turno de conocerlo como era debido, camine hacia el y sentí extrañamente “Mariposas en el estomago”, estaba algo nerviosa y no deduje en ese instante el por qué. Lo mire fijamente con una sonrisa en el rostro y quede perdida en la profundidad de sus grises ojos llenos de misterio e inocencia, el solo me mirada de la misma manera que yo mientras que el momento duro unos largos segundos. Los dos estábamos paralizados mirándonos mutuamente, hasta que unas palabras salieron de su boca.
-Emmmm…..- emitió el con un tono suave y lleno de nervios- ¡Es un placer, soy Tyler!
-¡Oh! Lo lamento- dije reaccionando a la situación, me sentí mas incomoda y nerviosa, no quería verle de nuevo a los ojos y así no volverme a perder en su mirada- ¡Soy Alice Fletcher, la hermana de Tom!, es un gusto conocerte.
Ambos reímos, tiene una sonrisa igual a la de un niño, y volteamos a mirar a los demás quienes nos estaban observando en seco. Todos fueron testigos de los segundos en que Tyler y yo nos miramos mutuamente, y nos miraban aguantando las risas en sus bocas. Fue un momento muy incomodo saber que todos me miraron la cara de idiota que tenia al ver los ojos de Tyler, lo mire nuevamente y note que el también sentía esa incomodidad.
Todos nos volvimos a sentar en los sofás. Tyler se sentó junto a Danny, quedando frente a mí. Todos comenzaron hablar de cosas sin sentido, resalto mas el tema de la ultima gira de los chicos. Tyler nunca opino, solo sonreia en algunos momentos, yo tampoco intervine en la conversacion del grupo ya que estaba intrigada y pensativa.
Pasaron unos cuantos minutos, observaba a mi hermano quien hablaba contento de la última cancion que estaba componiendo. Tyler volteo a mirarme intentando que no me diera cuanta, pero por algun motivo senti su mirada y voltee hacia el. Inmediatamente el giro sus ojos a otra parte apenado, pero luego volvio a colocarlos sobre mi. Volvi a quedar perdida en el humo gris de sus ojos y en sus tiernos labios, los cuales mordio a causa de sus nervios. Tenia ese "algo especial" que lo hacia tan misterioso, intrigante, encantador, sexy....Atrayente "Como este chico tan lindo alla pasado por tantas cosas" pense mientras aun nos mirabamos uno al otro.
-¿Y.... Tyler, que tan inocente eres?- Pregunto Doug despues de una pausa y una sonrisa picara.
Tyler volteo hacia el confundido, quien estaba a su diagonal. ¿Cuanto tiempo nos quedamos mirandonos el uno al otro para que los chicos allan cambiado de tema?
-No entiendo tu pregunta- se limito a responder Tyler en medio de una laguna de confusion.
-¡Haber como te explico!- Doug suspiro y luego continuo- ¿Has hecho algo que haga que ya no seas inocente?
-¿Me estas preguntando si e tenido relaciones? ¿Si me e acostado con alguien?- Interrogo el chico de los ojos grises.
-Si!- Doug sonrio con una mirada malvada y graciosa.
Todos en la sala colocaron sus ojos en Tyler, quien temblabadel simplemente por el hecho de pensar que debia responder. Su mirada regreso al suelo intentanto hayar una respuesta, me pregunte por que se le hiso tan dificil contestar un "Si" o un "No". Pero quizas, realmente no sabia responder o la respuesta seria muy sorpresiva.
No me sorprendio que Dougie preguntara esto, esa era su personalidad. A pesar de que todos esperaban una respuesta, no dejaria que ese chico muriera de los nervios. Asi que decidi salvar al nervioso e inocente de Tyler del juego del bajista.
-¡Necesito ir al baño!- interrumpi la sutuacion levantandome de mi haciento- ¿Tyler me podrias decir donde queda?- lo observe intentanto decirle con la mirada que viniera conmigo. Por suerte entendio mi plan.
-¡Claro, ven te acompaño!- respondio levantandose.
Camino a un paso apresurado y yo lo segui desde atras. Salimos de la sala, pasamos por un pasillo y subimos las escaleras hacia el segundo piso. El se detubo en el ultimo escalon por un momento y cuando lo alcanze empezo a caminar a mi lado sonrojado. Encontramos un pasillo con varias puertas a sus lados. Nos detuvimos en la segunda.
-¡Es aqui!-con una pequeña sonrisa pronunciocon su suave voz masculina.
-Gracias- finji estar agradecida y entre al baño.
Cerré la puerta y mire mi alrededor, las paredes eran de un color verde pastel muy tenue y refrescante. Me mire en el espejo, me arregle el cabello con las manos y verifique que mi maquillaje estuviera en buenas condiciones. Rei suavemente al recordar lo que acaba de hacer y sali de alli esperando encontrarme a Tyler esperandome afuera. No lo encontre alli, estaba sola en ese pasillo
Mire que la ultima puerta estaba semi abierta y camine hacia ella. La abri y observe las paredes azul claro como el cielo, la gran cama con sabanas grises y blancas frente a mi. Tyler estaba de espaldas frente a la mesita de noche, mirando un objeto, junto a la cama, tenia hombros anchos al igual que su espalda y la chaqueta que traia puesta haciael trabajo de resaltar esos dotes.
-Tyler- dije golpeando suavemente la puerta.
-¡OH! No pense que saldrias tan rapido- Sonrio y sus ojos grises brillaron- Quiero agradecerte por sacarme de esa situacion tan incomoda- Se sento en su cama y dio un suspiro profundo y audible.
-¡No hay de que!- dije semicerrando la puerta y caminando hacia el y sentandome a su lado- Dougie es asi "Un loco pervertido" era extraño que no preguntara algo de ese estilo- el me sonrio y volvio a mirarme a los ojos- Dime ¿Como un chico tan atractivo como tu aun es "inocente"?- Al preguntarle eso su mirada de angel se apeno.
-¿Como sabes que aun no me eh acostado con una chica?- susurro el suave y ahogadamente. Bajo la cabeza. Nueavamente, mostrando verguenza. Absoluta
Tome su rostro entre mis manos y lo obligue a mirarmen. Sus ojos brillaban aun mas fuerte y el color gris de su iris parecia tener vida propia. Nuestros rostro estaban muy cerca el uno del otro en ese momento. Le sonrei y le acaricie la mejilla
-Solo lo pense por tus nervios. Pero no te pongas mal ni te apenes. No eres menos hombre por eso, solo no has tenido suerte- Volvi a sonreir, el no dijo ni una palabra.
Cuando me vine a dar cuenta, podia sentir su respiracion acelerada en mis labios. Nuestras caras estaban a milimetros entre si, sus ojos se veian tan inmensos y profundos que literalmente podia perderme en ellos.. Mi corazon salto cuando senti sus labios rosar los mios, y por algun motivo se sentia tan bien y. No queria que se detuviera. Mis ojos se cerraron y el beso mis labios tiernamente y me tomo suavemente de cuello. Senti una explosion cosmica recorrer mi cuerpo, estaba atonita y no podia creer que esto estaba pasando. Nunca habia sentido esa rara y exitante energia en un beso. El continuo besandome con extrema dulzura, sus labios eran suaves y esponjosos, ademas del sabor de su boca era delicioso. Podia oler el exquisoto olor de su colonia y oir los latidos acelerados de mi corazon. Se separo de mi...
....-Yo...-susurre sorprendida.
-Oh dios mio! Pero que hice- dijo el alterado y avergonzado- Alice, lo lamento, yo no debi hacerlo, a penas te conosco, soy un irrespetuoso....
....Lo tome de la nuca y lo bese con mucha fuerza. Queria volver a sentir esa explosion de sensaciones dentro de mi, aunque no podia creer lo que estaba haciendo no me importo nada en lo absoluto. Caimos en el colchon en nuestro profundo beso que poco a poco se tornaba mas salvaje y atrevido. El se coloco sobre mi cuerpo sin apoyar su peso en mi y me beso aun mas fuerte, desesperado y apasionado pidiendo ser el dominante. Le hice quitarse la chaqueta y meti mas manos por debajo de su camisa, rapidamente se la subi hasta que tubo que quitarsela.
Mire impresionada sus abdominales fuertes y marcados, volvi a halarlo hacia mi y poco a poco perdia el control. Empezo a besar y lamer mi cuello mientas yo acariciaba su espalda y daba suabes gemidos. Algo de el me enloquesia y hacia que disfrutara este momento al máximo, cada beso, cada caricia, todo era por instinto. No podíamos detenernos
Nos di vuelta y me sente sobre el, Tenia una mejor vista de su pecho cuello y rostro, me quite la chaqueta y la blusa, quedando en mi brasier. El levanto el torso y me beso la parte superior del pecho mientras yo lo abrazaba fuertemente y halaba de su cabello. Todo era tan salvaje y apasionante, ambos solo queríamos más y más.
El me tomo de la espalda y de un giro coloco delicadamente mi cuerpo en la cama y mi cabeza quedo justo sobre las almudas. Volvio a colocarse sobre mi, me beso la boca y acariciaba mi lengua con la suya. Pase mis manos por todo su torso tocando cada uno se sus musculos hasta llegar a su pantalon, me tome el trabajo de desabrocharselo y bajarselo. Tyler bajo y beso mi vientre y cintura mientras me quitava el short, cuando lo logro y me dejo en mi cachetero, volvió a subir a mis labios con un tierno beso.
Pero eso no era sufuciente. Abri las piernas y pegue su cuerpo al mio, nos abrazamos el uno al otro. Podia sentir su fuerte ereccion rosar mi entrepierna, señal de que tambien disfrutaba como yo ese momento, asi que pase mi mano y acaricie su miembro por encima del boxer y lo escuche gemir en mis labios. Acaricie su espalda y el besaba todo mi cuello, poco a poco recorri en una caricia su espalda y meti las manos por debajo de su ropa interior. Apreté sus glúteos y el mordio suavemente mi oreja, explore más con mis manos bajo su ropa interior. Luego las saque y le baje lentamente el boxer.
Me coloque sobre el, bese su cuello y pecho mientras el jugaba con mi cabello y acarisia miis costados. Podia escuchar su corazon latir a todo ritmo y sus respiracion fuerte.
-¡Alice espera!- dijo tomandome la cintura. Me miro a los ojos y sus labios temblaban.
Narra Dougie.
Nunca se sabe con exactitud lo que encontraras en un nuevo dia, no sabemos que tenemos predestinado para las 24 horas o mejor dicho no conocemos cuales son las sorpresas que tenemos que ver.
Estaba de pie al final del pasillo frente a la habitacion, intentando poder mirar lo mayor que podia atraves de la extrecha avertura que dejo la puerta semi abierta. En un momento pense ¿Que hacian alli? Y mi curiosidad me llevo a espiarlos.
El estaba sentado en la orilla de la cama con la cabeza agachada como un cachorro regañado y ella a su lado mirandolo atentamente. Alice le tomo el rostro entre las manos y pronuncio unas palabras de aliento, Tyler solo la miraba como si su vida dependia de ello luego acerco su cabeza hacia ella y el silencio invadio la habitacion. Ella solo estaba atonita de lo que sucedia, hasta que el chico de ojos grise beso sus delicados labios.
Quede sorprendido al ver que ella no replico ni se resistio, al contrario, correspondio su beso y se fundio en los labios de Tyler, quien tomo el cuello de Alice y la continuo besando lentamente. Sonrei al ver el momento tan romantico y tome la manilla de la puerta y la cerre silenciosamente, mi siguiente accion fue dar media vuelta y caminar por el pasillo de regreso a las escaleras.
Aun tenia una sonrisa en el rotro y mi mente se lleno de pensamientos, recuerdos cuando yo estaba en el lugar de Tyler. Yo también bese los labios inocentes de Alice, fue hace mucho tiempo atrás, pero aun así lo recordaba como si fuese ayer. Fue hace dos años, ella y yo manteníamos una relación de novios que duro un tiempo de 4 meses, fueron momentos muy buenos y llenos de cariño, pero lamentablemente eso no basto para perdurar. Pero a pesar de todo, seguimos siendo buenos amigos, no nos guardamos ningún rencor. Recuerdo muy bien haberle deseado lo mejor y verla con Tyler me dio una corazonada buena. Quizás ella encontró el amor, mientras yo aun sigo en búsqueda de esa chica que se adueñe de mi vida.
Llegue a la sala principal donde estaban los demás charlando y riendo. Danny contaba una de sus historias que con solo oír el comienzo era inevitable la risa. Me senté al lado de Harry quien bebió un sorbo de su bebida y volteo a verme, hiso un gesto gracioso y juntos carcajeamos.
-¿Doug, viste a Alice y a Tyler?- Me pregunto Tom en una sonrisa.
-Están charlando en la habitación de Tyler- mentí en una sonrisa y encubriéndolos
Las luces comenzaron a titilar como si hubiera una falla eléctrica. Todos quedamos en silencio al verlas, volvieron a titilar y esta ves se unieron las lámparas de mesa que estaban en las esquinas. Todos nos miramos el rostro sin saber que sucedía.
-¿Qué sucede?- Susurro Danny.
De pronto, las lámparas del techo explotaron dejando todo a oscuras, luego las siguieron las que se encontraban sobre la mesa. Todos corrimos afuera de la sala hacia el pasillo y de allí hacia la cocina. Recuerdo con exactitud voltear hacia la sala y verla a oscuras, sin saber que sucedía la curiosidad me venció y volví a entrar.
-¿Quién eres tu?- Dije al ver aquella persona parada en la esquina de espaldas. La figura de un chico.
El chico volteo y solté el vaso que tenia en mi mano sorprendido. Era idéntico a Tyler, su rostro, su cuerpo, su estatura, todo. Era igual a el solo con la diferencia de que sus ojos eran completamente negros como la noche, parecían dos bolas de cristal negro, además tenía una mirada de furia y rabia la cual puso sobre mí y luego ser desvaneció. Volteé a todos lados y no lo encontré, era como si nunca estuvo allí. Mi corazón palpito a toda velocidad y salí de ese lugar mientras el miedo se apoderaba de mí
viernes, 6 de enero de 2012
Capitulo 2: Escapar es solo el Comienzo
Capitulo 2: Escapar es solo el comienzo
Narra Tyler:
El tiempo es relativo, nunca va muy rápido, nunca va muy lento. Pero cada segundo era una angustia más que soportar. En mi mente solo llegaba el pensamiento de que esta seria la ultima noche, la última noche de mi sufrimiento. Pero quizás realmente todo estaba mal. En este momento como deseaba que el tiempo corriera a la velocidad de un auto de carreras, pero la paciencia era la clave de mi escape.
Las lágrimas corrían por mis mejillas, tenía el labio partido y un poco de sangre salía de mi pequeña herida. Aunque me alegraba que ese era el ultimo golpe que recibiría por parte de mi padre. Sentado en mi cama miraba el reloj de mi despertador, marcaba las 3:30 am. Ya hace dos horas que debía haber salido de mi casa, pero las cosas no fueron como planeaba. Tome un fuerte respiro y me seque las lágrimas, luego me levante de la cama mirando hacia el despertador.
-Ya es hora- me susurre a mi mismo.
Saque el bolso que había preparado para escapar debajo de la cama. No me llevaría muchas cosas, solo las mas importantes para mi, el tiempo ni el espacio me permitía cárgame de equipaje, porque como dije estaba escapando. Me pare en seco frente a la ventana, mire atrás y di un fuerte suspiro. Intente encontrar fuerzas y valentía de donde nunca las tuve. Recuerdo haber pensado una plegaria dirigida al cielo, pidiendo que mi peor pesadilla nunca despertara. Al menos no ahora.
Abrir la ventana y mire hacia el suelo. “¿Por qué diablos no hateé unas sabanas para usarlas para deslizarme o trepar?” pensé en el momento que vi la distancia de mi ventana, del segundo piso de la casa, a la grama del jardín principal. Pero no podía hacer mas nada, no había tiempo de pensar en algo, tenia que echar todo a la suerte y desear que el dolor de la caída no fuese tan fuerte. Lancé el bolso al suelo para luego continuar yo detrás de el. Lenta y cuidadosamente fui bajando por la pared, intentando encontrar y sostenerme de cualquier abertura y fisura en ella que encontrara. Pero desagradablemente di un paso en falso y caí por lo menos 4 metros hasta el suelo, sin nada abajo que amortiguara mi caída.
-¡Ahhh, mi hombro!- gemí al sentir ese terrible dolor punzante.
Pero a pesar del golpe que recibí, no podía quedarme allí tirado en el suelo esperando ayuda o que amanezca ¡Tenia que salir de allí lo mas rápido posible! Me levante con la ayuda de un solo brazo y me coloque el bolso en un hombro, corrí por el jardín sin mirar atrás, no podía creer que realmente tenia el valor de hacer eso. Saque mis llaves y abrí la puerta de la cerca, cerré con mucho cuidado para no causar ningún tipo de ruido.
Ya esta afuera de aquella prisión, ya relativamente era libre, solo me faltaba correr lo más rápido posible, y eso fue lo que hice. Mientras mis piernas se movían mi mente se volvió una nube negra, donde los recuerdos atacaban a través de imágenes y esa terrible voz que tanto odiaba susurraba en mi cabeza cosas que no entendía. Me aproximaba al lugar donde me encontraría con la persona que planeo todo este escape, la única persona que se le ocurriría toda esta locura, Daniel Alan Dones.
A pesar de estar bajo la presión de algo desconocido, el estrés, la angustia y la psicosis de que tropezaría con mi padre, el cual podía haber descubierto el plan, una sonrisa se dibujo en mi rostro, quizás era algo ilógico pero me sentía bien el correr lejos de todo aquello que una vez me hizo mal. Y esa sonrisa fue mas grande cuando no muy lejos pude ver la camioneta de mi primo estacionada a la orilla de la calle y a el parado a su lado.
-¡Danny!- grite suavemente para llamar su atención
El volteo a verme y dio un suspiro de alivio. Podía mirar en su rostro el mismo estrés y miedo que tenia el mió, pero cuando llegue a el sonrió satisfactoriamente y lo primero que hizo fue darme el abraso mas importante de toda mi vida, el abrazo que me regreso a la vida y me saco de la oscuridad.
-Hermano te dije mil veces que lo podíamos lograr- me dijo mientras me abrazaba- y ahora estas aquí, no lo puedo creer.
Yo no mencione palabra alguna, mi mente estaba vacía como para una respuesta. Aunque si tenia un pensamiento, el creer imposible todo este plan que se estaba haciendo realidad.
-¿Nos podemos ir ya por favor?- susurre y me separe de Danny, aunque quizás mi rostro no lo reflejaba ese era uno de los momentos mas felices de toda mi vida.
-Claro larguémonos de acá- Respondió el abriéndome la puerta de la camioneta.
Me subí al auto en el asiento de copiloto, Danny cerró la puerta y se dirigió al puesto del conductor. Apenas pudo cerrar la puerta, encendió el motor y piso el acelerador. Realmente era este momento mi verdadero escape.
-¡Estaba muy preocupado por ti! Se suponía que tenias que llegar hace unas dos horas- Dijo el mientras conducía.
-Lo siento- respondí yo en un leve susurro- es que “el” no se durmió hasta muy tarde, las cosas no salieron como yo esperaba, no me quería arriesgar- justo al final de la oración sentí una fuerte puntada en el hombro, y con mi mano me lo apreté para intentar aliviar el dolor.
-¿Que te ocurre?- Pregunto Danny viendo mi expresión de dolor en mi rostro.
-Me caí contra al suelo cuando salía por la ventana- dije entre pequeños gemidos.
-Tenemos que encontrar un hospital ahora mismo- Su voz paso a un tono preocupado. Y mi reacción no fue tan positiva como el esperaba.
-¡NO!- lo mire a los ojos- váyanos a tu casa, no quiero perder el tiempo.
-Esta bien…- susurro el un poco decepcionado e inconforme con mi respuesta.
Recuerdo que ninguna otra palabra mencionamos en ese momento. Me concentre en mirar por la ventanilla a mi lado intentando distraer un poco mi mente. La oscuridad bañaba el camino, el silencio era el rey del ambiente y los únicos en aquella autopista éramos nosotros. Podía escuchar el sonido producido por el roce de las llantas del auto sobre el pavimento y la lenta respiración de Danny. El camino se hacia cada vez mas lento y el ambiente mas pesado, ninguno de los dos éramos capases de pronunciar una palabra, todo gracias a mi incomodidad permanente ante todo y mi silencio duro como el concreto. Ya habíamos recorrido la mitad del camino cuando…
…-“¿Crees que realmente escapaste a todos tus problemas?”- Dijo esa voz terrible, oscura y sarcástica en mi cabeza- “Este es solo el comienzo”
Hice un gesto extraño al oír esa voz de origen el cual no conocía, se preguntaran de quien rayos se trata, pues la verdad ni yo mismo conocía al portador de esa voz oscura y sombría. Y esa gran incógnita en mi mente era uno de mis mayores miedos. Un leve dolor de cabeza me ataco, ya era algo típico de los momentos en que esa voz aparecía. Comencé a desear que no volviera a resonar en mi cabeza, pero un simple deseo no hace nada en absoluto
-“Solo el comienzo”- El tono de esa voz se volvió mas grave y con el, el dolor mas fuerte- “No intentes escapar a tu destino, este es el comienzo de la pesadilla”.
Di un pequeño gemido y sacudí la cabeza, como si esa acción sacaría ese tormento de mi mente. Danny reacciono de inmediato u dirigió la mirada hacia mí, detuvo el auto en medio del camino, coloco su mano en mi hombro y pronuncio las palabras que quizás deseaba escuchar.
-¿Hermano estas bien?...
…Lo mire a los ojos con la esperanzas de poder contestarle, pero aquella voz volvió a dar su presencia y de una manera más fuerte “No puedes escapar” sentí una fuerte puntada en la cabeza, grite ahogadamente tocando con mis manos mis oídos. Y así una vez más.
-¿Tyler que sucede?- Me pregunto Daniel con la preocupación es su voz. Yo no respondí a su pregunta, solo volví a gritar de dolor y desespero.
-“Nunca podrás escapar”- Volvió a repetir la voz
Cada vez era más constante la voz en mi mente y el dolor mucho más fuerte. Comencé a golpear mi cabeza contra el asiento, para que el dolor desapareciera. Mis gemidos se convirtieron en gritos, realmente no sabía a que se refería la voz que atormentaba mis pensamientos, pero eso no detuvo que el miedo comenzara a correr por mis venas.
-¡Detente!- Grite mientras golpeaba mas el asiento. Quería que esa vos se detuviera. - ¡BASTA!
-Tyler por favor cálmate- dijo Danny tomando mi rostro con las manos y obligándome a verlo a los ojos- ¡Debes calmarte!
-Dile que se detenga, por favor dile que pare- Le roge en un leve susurro. La voz era tan fuerte que ni podía escuchar lo que decía- Quiero que se detenga- Di una breve pausa a causa de otro gemido de dolor, estaba siendo torturado lentamente- No quiero estar solo contra el, ayúdame
El me miro fijamente y pronuncio lentamente “No estas solo, me tienes a mi” y como por arte de magia, todo desapareció. Jamás podre explicar ese momento, solo puedo recordar las palabras de Daniel y lo bien que me hicieron sentir, fue muy importante para mí haber escuchado esas palabras, fue la soga que me ayudo a salir del agujero. Y aun no me podía creer que mi todo el tormento en mi cabeza hubiera desaparecido con tan solo una oración de Danny, es que ni siquiera podía entender porque esa voz aparecía en mis pensamientos torturándome lentamente. Quizás piensen que estoy loco, pero solo les responderé que es preferible estar loco a vivir toda mi vida.
-¿Estas mejor?- Pregunto Danny aun con las manos en mi rostro mirándome a los ojos. Ya no gemía, ya podía escuchar el silencio en mi mente.
-¡Si! Estoy mucho mejor- respondí de nuevo en susurro. Aun estaba sorprendido por todo lo ocurrido, mi cabeza no terminaba de procesar la información, estaba en una especie de Shock
El me soltó el rostro y miro al frente, la expresión de su cara era de confusión de simplemente no entender nada. Yo seguía su ejemplo, también estaba impactado, el era la primera persona capaz de desaparecer ese terrible ruido de mi mente. Aunque no lo crean esa vos misteriosa me torturaba desde que tengo memoria y simplemente era su títere de juego mientras torturaba y carcomía mis pensamientos. Pero esta vez extrañamente fue vencida por unas simples palabras “¿Como sucedió esto?” me pregunte mentalmente.
Danny emitió un sonido y movió la cabeza de un lado a otro, quería decir algo pero estaba “trabado” no sabia realmente que palabras decir. El silencio reino una vez más y la tranquilidad baño el ambiente por unos segundos. Danny susurro una pregunta incomoda para mi “¿Qué acaba de suceder, que te ocurría?” yo solo trague la respuesta y permití que el silencio me envolviera en un secreto. Agache la cabeza avergonzado pidiendo que ese silencio se prolongara por toda la eternidad, pero como dice el dicho “Nada es para siempre”
-¿Qué demonios sucedió?- Volvió a preguntar Danny. Yo no respondí- Podrías decirme
Volteo a verme intentando tener la mayor paciencia pero eso no basto para vencer el bloque de miedo y silencio que arme. Lo mire a los ojos pero no pude sostenerle una mirada fija como la que el tenia en mi, agache la cabeza de nuevo y me sentí baja presión. No quería responder, no quería parecer un loco esquizofrénico ante el. Pero por otra parte solo quería que mi muro de silencio explotara en un desahogó, ¿pero como hacerlo? Justo cuando tome un suspiro y pronunciaría una palabra…
…¡BUMMMMMMMMM!...
El auto se sacudió junto a ese fuerte ruido, Algo callo sobre nosotros y por el impacto tenia que ser algo grande. Mi primo y yo nos miramos mutuamente sorprendidos y desorientados de lo sucedido. Danny bajo corriendo del auto para ver de que se trataba, yo solo imite su acción con la mente en blanco y completamente por instinto. Ninguno de los dos sabia que esperábamos ver afuera, pero a causa del extraño cosquilleo en mi estomago y la presión en mi corazón sabia que no era nada bueno.
Daniel miro hacia el techo del auto y sus ojos se abrieron como platos, recuerdo muy bien que dijo un “¿Que demonios?” y yo al escucharlo dirigí la mirada hacia el confundido, luego voltee al techo y tuve la misma reacción que mi primo. Y sencillamente no podía creer que “demonios” sucedía.
-¡No hay nada!- Replique sorprendido viendo a Danny- ¿Pero entonces que nos golpeo?
Apareció una fuerte brisa helada y las ramas de los arboles alrededor de aquella autopista bailaron en una danza siniestra y ruidosa. Danny me miro a los ojos y negó con la cabeza intentando buscar alguna respuesta a mi pregunta anterior, pero ni una palabra salió de su boca. Sentí un fuerte escalofrío recorrer mi espalda al punto de estremecerme en un breve temblor y mis manos se helaron y me costaba un poco apretarlas, eran los mismos síntomas que sentía cuando algo no estaba bien. Mi primera reacción fue ver a mí alrededor y sentir que el aire cada vez era mas espeso y extraño.
-¡Danny, larguémonos de aquí ahora!- mi voz estaba temblorosa y sonó algo asustada. El solo asistió con la cabeza, con el mismo terror que yo sentía.
Ambos corrimos hacia el auto, pero inesperadamente las puertas que habíamos dejado abiertas al salir de el se cerraron de golpe, eso hiso que el estrés y la presión aumentara en solo unos segundos. Tome la manilla de la puerta e intente abrir, pero parecía que la puerta estaba asegurada ya que no abría, comencé a halar hacia afuera intentando que de alguna manera se abrirá y poder largarnos de allí. Subí la mirada y mire a Danny en la misma situación que yo, no podía abrir la puerta del asiento del conductor.
-¡Vamos, ábrete!- Dijo mientras halaba la puerta hacia afuera.
Por mi parte, volví a intentar abrirla pero de nuevo no tuve ningún resultado. Era como si alguien la halara desde adentro y no te permitiera que entraras al auto. Pero los momentos desesperantes y siniestros no se quedarían allí. El destino estaba preparando nuevas sorpresas, nuevos miedos. La noche en que escape de una pesadilla, solo fue el salto para caer en otra.
Narra Danny:
Algunos definen a lo desconocido con una incógnita, algo que no se conoce, indeterminada, variable o simplemente con una “X”. Pero realmente, o a mi parecer, nunca se podrá definir a lo desconocido y mucho menos si no sabes lo relativa que es su realidad. Nunca sabrás que esperar de lo desconocido, todo puede cambiar en menos de un segundo hasta poner en duda tu propia realidad. Llegarías a pensar que estas dentro de una pesadilla de la cual nunca despertaste, olvidando que todo lo que esta pasando es tan real como tu.
Eso fue lo que pensé en el preciso instante en que trataba de abrir la puerta del auto, ver a en la misma situación que yo hacia todo aun mas confuso. Recuerdo muy bien que nos detuvimos al mismo tiempo y nos miramos a los ojos por encima del automóvil, pude notar en los ojos de mi primo confusión y algo de desespero pero había algo más en su mirada, como si supiera que algo iba a suceder, como si quizás ya allá vivido una situación como esta. Mire a mí alrededor intentando buscar alguna respuesta a cada uno de los hechos que estaban ocurriendo y sentí nuevamente esa brisa helada que sacudió todo el lugar, aumentando más mis nervios. Y allí fue cuando empezó la verdadera pesadilla.
-¡Al fin te conozco, Tyler!- Dijo aquella voz ronca y grave, Una voz tan tétrica que te paralizaría el corazón de solo escucharla.
Tyler dirigió la mira hacia el frente del auto y dio un gesto de sorpresa mesclado con miedo, su respiración se acelero y su pecho se levantaba en cada aspiración de aire. Para saber de quien se trataba, mire al mismo lugar y mi reacción fue la misma a la de mi primo. Solo pude mirar la silueta de un hombre de hombros anchos envuelta en sombras, como si estuviera cubierto de un manto negro, pero solo eran sombras. No podíamos ver su cara, ni siquiera sus manos, quizás era como ver al mismo demonio frente a frente.
-¿Quién eres tu?- Pregunto Tyler dando un paso hacia atrás.
-¡No sabes quien soy!- Dijo el hombre después de una carcajada escalofriante- ¿Por qué mejor no te preguntas quien eres tu?
El hombre se acerco mas al auto, tuve la esperanzas de que las luces delanteras mostraran su rostro pero así no fue, aquel velo de sombras aun lo envolvían. Llegue a pensar que quizás no era humano ya que solo parecía una sombra que ni la propia luz podría hacer que se desvaneciera. “¿De quien demonios se trataba?” Pensé en uno segundos. El miedo comenzó a correr por cada uno de mis nervios y arterias. Voltee a ver a Tyler quien esta con el rostro pálido y las manos temblorosas
-¿Qué quieres?- Pregunte. El hombre volteo a mirarme, su rostro solo era una nube negra.
-¡Quiero la oscuridad dentro de Tyler!- Respondió con una suave risa malévola.
-¿De que estas hablando?- Tyler susurro agachando la cabeza.
-¿Acaso no lo sabes?- El hombre rio una vez mas y luego tomo un tono mas serio- ¡Ese imbécil no termino su trabajo!- acotó
-¿Qué diablos estas hablando?- Tyler grito en busca de una respuesta concreta, la brisa helada abatió una vez mas- ¡Podrías decir a que viniste!- las luces delanteras del auto titilaron tres veces.
La mirada de Tyler se convirtió en una mirada llena de ira y enojo hacia el hombre. Nunca había visto a mi primo con esa mirada, para mi todo esto un rompecabezas con varias piezas faltantes, no podría ármalo hasta encontrarlas. No podía entender nada.
-De eso estoy hablando...- Respondió el hombre con un tono desafiante-…Pero por lo visto llegue antes de lo indicado ¡Nos volveremos a ver Tyler, cuando sepas quien realmente eres!
Aquel hombre se desvaneció entre la oscuridad del camino, como si las sombras se mesclaran con las tinieblas de la noche. Las puertas del auto se abrieron por si solas, por arte de magia. Tyler me miro con una mirada confusa y llena de preguntas, luego callo al piso.
-¡HERMANO!- Grite corriendo hacia el.
Lo encontré tirado en el suelo con los ojos cerrados, sus manos y rostro estaban fríos y su respiración cada vez más lenta. Esa fue una noche inolvidable para ambos, la noche en que comenzó nuestra lucha contra la misma oscuridad
Narra Tyler:
El tiempo es relativo, nunca va muy rápido, nunca va muy lento. Pero cada segundo era una angustia más que soportar. En mi mente solo llegaba el pensamiento de que esta seria la ultima noche, la última noche de mi sufrimiento. Pero quizás realmente todo estaba mal. En este momento como deseaba que el tiempo corriera a la velocidad de un auto de carreras, pero la paciencia era la clave de mi escape.
Las lágrimas corrían por mis mejillas, tenía el labio partido y un poco de sangre salía de mi pequeña herida. Aunque me alegraba que ese era el ultimo golpe que recibiría por parte de mi padre. Sentado en mi cama miraba el reloj de mi despertador, marcaba las 3:30 am. Ya hace dos horas que debía haber salido de mi casa, pero las cosas no fueron como planeaba. Tome un fuerte respiro y me seque las lágrimas, luego me levante de la cama mirando hacia el despertador.
-Ya es hora- me susurre a mi mismo.
Saque el bolso que había preparado para escapar debajo de la cama. No me llevaría muchas cosas, solo las mas importantes para mi, el tiempo ni el espacio me permitía cárgame de equipaje, porque como dije estaba escapando. Me pare en seco frente a la ventana, mire atrás y di un fuerte suspiro. Intente encontrar fuerzas y valentía de donde nunca las tuve. Recuerdo haber pensado una plegaria dirigida al cielo, pidiendo que mi peor pesadilla nunca despertara. Al menos no ahora.
Abrir la ventana y mire hacia el suelo. “¿Por qué diablos no hateé unas sabanas para usarlas para deslizarme o trepar?” pensé en el momento que vi la distancia de mi ventana, del segundo piso de la casa, a la grama del jardín principal. Pero no podía hacer mas nada, no había tiempo de pensar en algo, tenia que echar todo a la suerte y desear que el dolor de la caída no fuese tan fuerte. Lancé el bolso al suelo para luego continuar yo detrás de el. Lenta y cuidadosamente fui bajando por la pared, intentando encontrar y sostenerme de cualquier abertura y fisura en ella que encontrara. Pero desagradablemente di un paso en falso y caí por lo menos 4 metros hasta el suelo, sin nada abajo que amortiguara mi caída.
-¡Ahhh, mi hombro!- gemí al sentir ese terrible dolor punzante.
Pero a pesar del golpe que recibí, no podía quedarme allí tirado en el suelo esperando ayuda o que amanezca ¡Tenia que salir de allí lo mas rápido posible! Me levante con la ayuda de un solo brazo y me coloque el bolso en un hombro, corrí por el jardín sin mirar atrás, no podía creer que realmente tenia el valor de hacer eso. Saque mis llaves y abrí la puerta de la cerca, cerré con mucho cuidado para no causar ningún tipo de ruido.
Ya esta afuera de aquella prisión, ya relativamente era libre, solo me faltaba correr lo más rápido posible, y eso fue lo que hice. Mientras mis piernas se movían mi mente se volvió una nube negra, donde los recuerdos atacaban a través de imágenes y esa terrible voz que tanto odiaba susurraba en mi cabeza cosas que no entendía. Me aproximaba al lugar donde me encontraría con la persona que planeo todo este escape, la única persona que se le ocurriría toda esta locura, Daniel Alan Dones.
A pesar de estar bajo la presión de algo desconocido, el estrés, la angustia y la psicosis de que tropezaría con mi padre, el cual podía haber descubierto el plan, una sonrisa se dibujo en mi rostro, quizás era algo ilógico pero me sentía bien el correr lejos de todo aquello que una vez me hizo mal. Y esa sonrisa fue mas grande cuando no muy lejos pude ver la camioneta de mi primo estacionada a la orilla de la calle y a el parado a su lado.
-¡Danny!- grite suavemente para llamar su atención
El volteo a verme y dio un suspiro de alivio. Podía mirar en su rostro el mismo estrés y miedo que tenia el mió, pero cuando llegue a el sonrió satisfactoriamente y lo primero que hizo fue darme el abraso mas importante de toda mi vida, el abrazo que me regreso a la vida y me saco de la oscuridad.
-Hermano te dije mil veces que lo podíamos lograr- me dijo mientras me abrazaba- y ahora estas aquí, no lo puedo creer.
Yo no mencione palabra alguna, mi mente estaba vacía como para una respuesta. Aunque si tenia un pensamiento, el creer imposible todo este plan que se estaba haciendo realidad.
-¿Nos podemos ir ya por favor?- susurre y me separe de Danny, aunque quizás mi rostro no lo reflejaba ese era uno de los momentos mas felices de toda mi vida.
-Claro larguémonos de acá- Respondió el abriéndome la puerta de la camioneta.
Me subí al auto en el asiento de copiloto, Danny cerró la puerta y se dirigió al puesto del conductor. Apenas pudo cerrar la puerta, encendió el motor y piso el acelerador. Realmente era este momento mi verdadero escape.
-¡Estaba muy preocupado por ti! Se suponía que tenias que llegar hace unas dos horas- Dijo el mientras conducía.
-Lo siento- respondí yo en un leve susurro- es que “el” no se durmió hasta muy tarde, las cosas no salieron como yo esperaba, no me quería arriesgar- justo al final de la oración sentí una fuerte puntada en el hombro, y con mi mano me lo apreté para intentar aliviar el dolor.
-¿Que te ocurre?- Pregunto Danny viendo mi expresión de dolor en mi rostro.
-Me caí contra al suelo cuando salía por la ventana- dije entre pequeños gemidos.
-Tenemos que encontrar un hospital ahora mismo- Su voz paso a un tono preocupado. Y mi reacción no fue tan positiva como el esperaba.
-¡NO!- lo mire a los ojos- váyanos a tu casa, no quiero perder el tiempo.
-Esta bien…- susurro el un poco decepcionado e inconforme con mi respuesta.
Recuerdo que ninguna otra palabra mencionamos en ese momento. Me concentre en mirar por la ventanilla a mi lado intentando distraer un poco mi mente. La oscuridad bañaba el camino, el silencio era el rey del ambiente y los únicos en aquella autopista éramos nosotros. Podía escuchar el sonido producido por el roce de las llantas del auto sobre el pavimento y la lenta respiración de Danny. El camino se hacia cada vez mas lento y el ambiente mas pesado, ninguno de los dos éramos capases de pronunciar una palabra, todo gracias a mi incomodidad permanente ante todo y mi silencio duro como el concreto. Ya habíamos recorrido la mitad del camino cuando…
…-“¿Crees que realmente escapaste a todos tus problemas?”- Dijo esa voz terrible, oscura y sarcástica en mi cabeza- “Este es solo el comienzo”
Hice un gesto extraño al oír esa voz de origen el cual no conocía, se preguntaran de quien rayos se trata, pues la verdad ni yo mismo conocía al portador de esa voz oscura y sombría. Y esa gran incógnita en mi mente era uno de mis mayores miedos. Un leve dolor de cabeza me ataco, ya era algo típico de los momentos en que esa voz aparecía. Comencé a desear que no volviera a resonar en mi cabeza, pero un simple deseo no hace nada en absoluto
-“Solo el comienzo”- El tono de esa voz se volvió mas grave y con el, el dolor mas fuerte- “No intentes escapar a tu destino, este es el comienzo de la pesadilla”.
Di un pequeño gemido y sacudí la cabeza, como si esa acción sacaría ese tormento de mi mente. Danny reacciono de inmediato u dirigió la mirada hacia mí, detuvo el auto en medio del camino, coloco su mano en mi hombro y pronuncio las palabras que quizás deseaba escuchar.
-¿Hermano estas bien?...
…Lo mire a los ojos con la esperanzas de poder contestarle, pero aquella voz volvió a dar su presencia y de una manera más fuerte “No puedes escapar” sentí una fuerte puntada en la cabeza, grite ahogadamente tocando con mis manos mis oídos. Y así una vez más.
-¿Tyler que sucede?- Me pregunto Daniel con la preocupación es su voz. Yo no respondí a su pregunta, solo volví a gritar de dolor y desespero.
-“Nunca podrás escapar”- Volvió a repetir la voz
Cada vez era más constante la voz en mi mente y el dolor mucho más fuerte. Comencé a golpear mi cabeza contra el asiento, para que el dolor desapareciera. Mis gemidos se convirtieron en gritos, realmente no sabía a que se refería la voz que atormentaba mis pensamientos, pero eso no detuvo que el miedo comenzara a correr por mis venas.
-¡Detente!- Grite mientras golpeaba mas el asiento. Quería que esa vos se detuviera. - ¡BASTA!
-Tyler por favor cálmate- dijo Danny tomando mi rostro con las manos y obligándome a verlo a los ojos- ¡Debes calmarte!
-Dile que se detenga, por favor dile que pare- Le roge en un leve susurro. La voz era tan fuerte que ni podía escuchar lo que decía- Quiero que se detenga- Di una breve pausa a causa de otro gemido de dolor, estaba siendo torturado lentamente- No quiero estar solo contra el, ayúdame
El me miro fijamente y pronuncio lentamente “No estas solo, me tienes a mi” y como por arte de magia, todo desapareció. Jamás podre explicar ese momento, solo puedo recordar las palabras de Daniel y lo bien que me hicieron sentir, fue muy importante para mí haber escuchado esas palabras, fue la soga que me ayudo a salir del agujero. Y aun no me podía creer que mi todo el tormento en mi cabeza hubiera desaparecido con tan solo una oración de Danny, es que ni siquiera podía entender porque esa voz aparecía en mis pensamientos torturándome lentamente. Quizás piensen que estoy loco, pero solo les responderé que es preferible estar loco a vivir toda mi vida.
-¿Estas mejor?- Pregunto Danny aun con las manos en mi rostro mirándome a los ojos. Ya no gemía, ya podía escuchar el silencio en mi mente.
-¡Si! Estoy mucho mejor- respondí de nuevo en susurro. Aun estaba sorprendido por todo lo ocurrido, mi cabeza no terminaba de procesar la información, estaba en una especie de Shock
El me soltó el rostro y miro al frente, la expresión de su cara era de confusión de simplemente no entender nada. Yo seguía su ejemplo, también estaba impactado, el era la primera persona capaz de desaparecer ese terrible ruido de mi mente. Aunque no lo crean esa vos misteriosa me torturaba desde que tengo memoria y simplemente era su títere de juego mientras torturaba y carcomía mis pensamientos. Pero esta vez extrañamente fue vencida por unas simples palabras “¿Como sucedió esto?” me pregunte mentalmente.
Danny emitió un sonido y movió la cabeza de un lado a otro, quería decir algo pero estaba “trabado” no sabia realmente que palabras decir. El silencio reino una vez más y la tranquilidad baño el ambiente por unos segundos. Danny susurro una pregunta incomoda para mi “¿Qué acaba de suceder, que te ocurría?” yo solo trague la respuesta y permití que el silencio me envolviera en un secreto. Agache la cabeza avergonzado pidiendo que ese silencio se prolongara por toda la eternidad, pero como dice el dicho “Nada es para siempre”
-¿Qué demonios sucedió?- Volvió a preguntar Danny. Yo no respondí- Podrías decirme
Volteo a verme intentando tener la mayor paciencia pero eso no basto para vencer el bloque de miedo y silencio que arme. Lo mire a los ojos pero no pude sostenerle una mirada fija como la que el tenia en mi, agache la cabeza de nuevo y me sentí baja presión. No quería responder, no quería parecer un loco esquizofrénico ante el. Pero por otra parte solo quería que mi muro de silencio explotara en un desahogó, ¿pero como hacerlo? Justo cuando tome un suspiro y pronunciaría una palabra…
…¡BUMMMMMMMMM!...
El auto se sacudió junto a ese fuerte ruido, Algo callo sobre nosotros y por el impacto tenia que ser algo grande. Mi primo y yo nos miramos mutuamente sorprendidos y desorientados de lo sucedido. Danny bajo corriendo del auto para ver de que se trataba, yo solo imite su acción con la mente en blanco y completamente por instinto. Ninguno de los dos sabia que esperábamos ver afuera, pero a causa del extraño cosquilleo en mi estomago y la presión en mi corazón sabia que no era nada bueno.
Daniel miro hacia el techo del auto y sus ojos se abrieron como platos, recuerdo muy bien que dijo un “¿Que demonios?” y yo al escucharlo dirigí la mirada hacia el confundido, luego voltee al techo y tuve la misma reacción que mi primo. Y sencillamente no podía creer que “demonios” sucedía.
-¡No hay nada!- Replique sorprendido viendo a Danny- ¿Pero entonces que nos golpeo?
Apareció una fuerte brisa helada y las ramas de los arboles alrededor de aquella autopista bailaron en una danza siniestra y ruidosa. Danny me miro a los ojos y negó con la cabeza intentando buscar alguna respuesta a mi pregunta anterior, pero ni una palabra salió de su boca. Sentí un fuerte escalofrío recorrer mi espalda al punto de estremecerme en un breve temblor y mis manos se helaron y me costaba un poco apretarlas, eran los mismos síntomas que sentía cuando algo no estaba bien. Mi primera reacción fue ver a mí alrededor y sentir que el aire cada vez era mas espeso y extraño.
-¡Danny, larguémonos de aquí ahora!- mi voz estaba temblorosa y sonó algo asustada. El solo asistió con la cabeza, con el mismo terror que yo sentía.
Ambos corrimos hacia el auto, pero inesperadamente las puertas que habíamos dejado abiertas al salir de el se cerraron de golpe, eso hiso que el estrés y la presión aumentara en solo unos segundos. Tome la manilla de la puerta e intente abrir, pero parecía que la puerta estaba asegurada ya que no abría, comencé a halar hacia afuera intentando que de alguna manera se abrirá y poder largarnos de allí. Subí la mirada y mire a Danny en la misma situación que yo, no podía abrir la puerta del asiento del conductor.
-¡Vamos, ábrete!- Dijo mientras halaba la puerta hacia afuera.
Por mi parte, volví a intentar abrirla pero de nuevo no tuve ningún resultado. Era como si alguien la halara desde adentro y no te permitiera que entraras al auto. Pero los momentos desesperantes y siniestros no se quedarían allí. El destino estaba preparando nuevas sorpresas, nuevos miedos. La noche en que escape de una pesadilla, solo fue el salto para caer en otra.
Narra Danny:
Algunos definen a lo desconocido con una incógnita, algo que no se conoce, indeterminada, variable o simplemente con una “X”. Pero realmente, o a mi parecer, nunca se podrá definir a lo desconocido y mucho menos si no sabes lo relativa que es su realidad. Nunca sabrás que esperar de lo desconocido, todo puede cambiar en menos de un segundo hasta poner en duda tu propia realidad. Llegarías a pensar que estas dentro de una pesadilla de la cual nunca despertaste, olvidando que todo lo que esta pasando es tan real como tu.
Eso fue lo que pensé en el preciso instante en que trataba de abrir la puerta del auto, ver a en la misma situación que yo hacia todo aun mas confuso. Recuerdo muy bien que nos detuvimos al mismo tiempo y nos miramos a los ojos por encima del automóvil, pude notar en los ojos de mi primo confusión y algo de desespero pero había algo más en su mirada, como si supiera que algo iba a suceder, como si quizás ya allá vivido una situación como esta. Mire a mí alrededor intentando buscar alguna respuesta a cada uno de los hechos que estaban ocurriendo y sentí nuevamente esa brisa helada que sacudió todo el lugar, aumentando más mis nervios. Y allí fue cuando empezó la verdadera pesadilla.
-¡Al fin te conozco, Tyler!- Dijo aquella voz ronca y grave, Una voz tan tétrica que te paralizaría el corazón de solo escucharla.
Tyler dirigió la mira hacia el frente del auto y dio un gesto de sorpresa mesclado con miedo, su respiración se acelero y su pecho se levantaba en cada aspiración de aire. Para saber de quien se trataba, mire al mismo lugar y mi reacción fue la misma a la de mi primo. Solo pude mirar la silueta de un hombre de hombros anchos envuelta en sombras, como si estuviera cubierto de un manto negro, pero solo eran sombras. No podíamos ver su cara, ni siquiera sus manos, quizás era como ver al mismo demonio frente a frente.
-¿Quién eres tu?- Pregunto Tyler dando un paso hacia atrás.
-¡No sabes quien soy!- Dijo el hombre después de una carcajada escalofriante- ¿Por qué mejor no te preguntas quien eres tu?
El hombre se acerco mas al auto, tuve la esperanzas de que las luces delanteras mostraran su rostro pero así no fue, aquel velo de sombras aun lo envolvían. Llegue a pensar que quizás no era humano ya que solo parecía una sombra que ni la propia luz podría hacer que se desvaneciera. “¿De quien demonios se trataba?” Pensé en uno segundos. El miedo comenzó a correr por cada uno de mis nervios y arterias. Voltee a ver a Tyler quien esta con el rostro pálido y las manos temblorosas
-¿Qué quieres?- Pregunte. El hombre volteo a mirarme, su rostro solo era una nube negra.
-¡Quiero la oscuridad dentro de Tyler!- Respondió con una suave risa malévola.
-¿De que estas hablando?- Tyler susurro agachando la cabeza.
-¿Acaso no lo sabes?- El hombre rio una vez mas y luego tomo un tono mas serio- ¡Ese imbécil no termino su trabajo!- acotó
-¿Qué diablos estas hablando?- Tyler grito en busca de una respuesta concreta, la brisa helada abatió una vez mas- ¡Podrías decir a que viniste!- las luces delanteras del auto titilaron tres veces.
La mirada de Tyler se convirtió en una mirada llena de ira y enojo hacia el hombre. Nunca había visto a mi primo con esa mirada, para mi todo esto un rompecabezas con varias piezas faltantes, no podría ármalo hasta encontrarlas. No podía entender nada.
-De eso estoy hablando...- Respondió el hombre con un tono desafiante-…Pero por lo visto llegue antes de lo indicado ¡Nos volveremos a ver Tyler, cuando sepas quien realmente eres!
Aquel hombre se desvaneció entre la oscuridad del camino, como si las sombras se mesclaran con las tinieblas de la noche. Las puertas del auto se abrieron por si solas, por arte de magia. Tyler me miro con una mirada confusa y llena de preguntas, luego callo al piso.
-¡HERMANO!- Grite corriendo hacia el.
Lo encontré tirado en el suelo con los ojos cerrados, sus manos y rostro estaban fríos y su respiración cada vez más lenta. Esa fue una noche inolvidable para ambos, la noche en que comenzó nuestra lucha contra la misma oscuridad
domingo, 27 de noviembre de 2011
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sábado, 26 de noviembre de 2011
Capítulo 1: Recuerdo de una Historia
Capítulo 1:
Narra Alice:
Todos queremos saber que nos prepara el Destino ¿Pero realmente el mismo destino sabe lo que hace? ¿O quizás solo seamos las fichas de ajedrez en el juego del tiempo contra el destino? un juego al que llamamos vida. Tal vez no existe un camino el cual recorrer sin poder cambiarlo, solo una ruta recta que lleva al mismo lugar para todos. La verdad no creo que todo en esta vida sea así.
Eran miles de preguntas que invadían mi cabeza para ese momento ¿Somos dueños de nuestro destino o el es nuestro dueño? ¿Podemos cambiar nuestro futuro o solo nos conformaremos con superarlo y convertirlo en un pasado?... Pero todo esto son solo preguntas sin respuestas. Quizás no me las pueda contestar a mi misma nunca o al menos no por ahora.
Me encontraba en mi habitación terminando de ordenar la maleta ¿Me mudaba, me iba de viaje o me marcharía sin decir nada? No… Solo me iba a quedar en casa de mi hermano mayor a pasar unos días antes de regresar a la universidad. No soy una chica que escapa a sus problemas, de hecho nunca tuve problemas tan serios como para huir de ellos “Gracias al destino”
-No tengo toda la eternidad- dijo una voz masculina y juguetona a mis espaldas.
Era una voz reconocible para mis oídos. Voltee con una sonrisa en mi rostro para saludar al portador de esa voz familiar, una voz que había oído en los primeros años de mi vida, la voz de la persona que estuvo a mi lado en los momentos más difíciles.
-¡Tom!- Dije mirándolo y terminando de cerrar el cierre de la maleta sobre mi cama- ¿Cómo estas?
-Muy bien hermanita- contesto el con una gran sonrisa en su rostro- ¿Estas lista?
-¡Si! Estoy lista para estos días- dije mientras caminaba hacia el. Lo abrase con fuerza y el hizo lo mismo- No sabes cuanto te extrañe.
-Y yo a ti- Dio una carcajada y luego sonrió. Nos separamos y yo fui por mi maleta.
-Bueno ya vámonos- dije tomando mi maleta y comenzando a salir de mi habitación.
-¿Quieres que te ayude?- Pregunto Tom extendiendo su mano.
-¡NO! esta bien- respondí sonriente- pero gracias.
Juntos caminamos hacia la salida de mi habitación. El me contaba pequeños detalles que haríamos en estos días que me quedaría junto a el. Con su imponente metro ochenta de estatura me hacia sentir pequeña a su lado, un cabello rubio muy bien peinado, nariz chata y labios jóvenes, además de su cara de adolecente. El era la persona que me había acompañado en toda mi vida, el hermano mayor que se tuvo que hacer el hombre de la casa después de la muerte de mi padre. Siempre era agradable estar a su lado.
Luego de recorrer el pasillo y bajar las escaleras llegamos al recibo de mi casa, donde nos esperaba mi madre con su cabello rubio, rostro delicado y ojos color café. Tom y yo nos miramos, nos dimos una sonrisa.
-¿Mama segura estas bien sola?- le pregunte dándole un abraso.
-Alice no soy una niña…- dio una pausa y dio un suspiro- ¡Soy tu madre! No fastidies tanto a Tom, déjalo descansar por su gira- Me ordeno ella con voz dulce separándose de mi.
-Descuida mamá…- acoto Tom carcajeando- tengo las energías recargadas- todos reímos en ese momento.
-¡Bueno ya vámonos!- dije con emoción- ¡Adiós mamá!
Tom repitió mi última oración y mi madre solo sonrió con mucha dulzura. Así era ella una mujer con cariño para regalar, siempre atenta de los demás, a pesar de todos los golpes que le ha dado la vida, siempre podías ver en sus ojos una eterna dulzura. Aunque no cabe destacar que la muerte de mi padre se llevo la mayoría de toda su alegría y felicidad, pero nunca perdió el amor hacia los demás.
Fuimos hacia la puerta principal de la casa y salimos al exterior, Tom cerro la puerta y adelanto el paso hasta estar delante de mi. Lo seguí hasta llegar su auto, un “Mercedes Benz Slr Brabus” de color negro intenso.
-Ahora si dame tu maleta-Dijo el arrebatándome la maleta de las manos sin poder contestarle.
-¡Esta bien!- Respondí algo impresionada y desorientada.
Tom camino hacia la parte trasera del auto, abrió la cajuela y coloco mi maleta dentro, luego la cerro. Me miro con esos ojos castaños como el chocolate mientras caminaba hacia mi, sonriente me tomo del hombro y me dirigió hacia la puerta del asiento del copiloto, caballerosamente la abrió y yo entre al auto. Mi hermano siempre fue caballeroso conmigo, podría ser porque no nos veíamos muy seguido por su trabajo en la música, las giras, las grabaciones entre otras cosas. El siempre estaba ocupado con los chicos de la banda y cuando tenia un tiempo libre no dudaba en visitarme y estar juntos.
-Ahora si podemos irnos- anuncio cuando entro el también en el auto en el asiento del conductor. Y Encendió el auto.
Dimos camino hacia la casa de mi hermano. Tom encendió la radio con un volumen moderado, su objetivo era establecer una conversación mientras conducía. Era un recorrido relativamente largo, Tom vivía en las afueras de la ciudad justo al lado opuesto de donde estaba mi casa. Londres es una ciudad hermosa, donde los días están llenos de movimiento y las noches son mas frías y tranquilas. Con su clima templado el frio era un poco insoportable en algunas épocas del año y en otras el sol era resplandeciente como en una ciudad en el trópico. Toda mi vida la había pasado en esta ciudad, me agradaba Londres, sentía que sus edificios me abrazaban y me brindaban protección, me encantaba sentir la brisa mañanera y nocturna. Para mi Londres es el mejor lugar para vivir, claro si prefieres una vida tranquila y alocada al mismo tiempo.
-¿Tom y como están los chicos?- Refiriéndome a sus compañeros de la banda.
-Cada quien esta en su casa, descansando de la gira- contesto y dio un suspiro- excepto Danny.
-¿Por qué dices que Danny no esta descansando?- le pregunte mirándolo mientras conducía.
-¡Oh! Muy cierto que no te e contado- dijo el reaccionando de sorpresa, dio un pequeño salto en el asiento.
-¿Qué no me has contado? Thomas habla de una buena vez- hable en un tono algo desesperado.
-¿Alice recuerdas que te había hablado sobre el primo de Danny?- me pregunto después de un suspiro con la mirada fija en el camino.
-¡Si! Tyler, el hijo del hombre del concesionario de autos. Danny también me a hablado sobre el, dice que es como su hermano menor- respondí a su pregunta un poco confundida. A mi mente llego la imagen la voz ronca de Danny en un recuerdo- ¿Pero que tiene que ver eso con que Danny no este en su casa?
-¿No lo sabes Alice? Pensé que te lo había contado-Tom bajo un poco la voz mostrando su confusión.
-¡No tengo ni idea de lo que me quieres decir!- Di una pequeña risa y moví las manos- Podrías explicarme.
El dejo de hablar por unos segundos, se veía que intentaba recordar algo. Pero por la mirada que me dio supe que no le gustaba hablar mucho del tema ya que su incomodidad salió a relucir.
-¡Pues el caso es que a este chico, Tyler, no le ha ido muy bien!- Comenzó con una oración pobre en contenido y luego se soltó un poco más en el tema- Danny me ha contado que la madre de Tyler murió cuando el tenia 8 años y su padre no lo trata tan bien que digamos-Dio otra pausa y yo intervine.
-¿Quieres decir que lo maltrata?- susurre y el asistió con la cabeza. Me sorprendió la respuesta.
-Si- Mi hermano bajo el tono de voz, en su voz se reflejaba lastima- Su padre lo golpea demasiado, lo encierra en la casa y no le deja salir. Cosas de ese estilo. Pobre chico, toda su vida ha sido así. No se le es nada fácil.
-¿En serio?- Pregunte sorprendida. No podía creer lo que estaba escuchando.
-Es la verdad-Thomas me miro a los ojos un poco decepcionado- La ultima vez que vi a Tyler fue hace tres año, el tenia quince años de edad para ese entonces. Cuando Danny lo llevo a su casa. Recuerdo que tenia en varios moretones y cuando íbamos a la piscina de Danny con los demás chicos el se quedo afuera con la camisa puesta, pensé que de seguro tenia el torso golpeado y no lo quería mostrar. También recuerdo que Dougie noto en su brazo los moretones y le pregunto porque tenia esos golpes. Tyler solo miro a Danny muy incomodo, como si pidiera su ayuda, y el le respondió a Doug “se callo por las escaleras”. Cuando el padre de Tyler lo llego a buscar, Danny nos conto todo.
-Esto es increíble- dije aun sorprendida. Luego formule una pregunta-¿Y que esta haciendo Danny entonces?
-Danny fue a buscar a Tyler a su casa. Ahora Tyler se mudara con el, lejos de su padre. Ya era hora. Los padres de Daniel esperaban que Tyler cumpliera al menos 18 años para ayudar a escaparse de su padre, porque obtener la tutela de el era muy difícil. Y Tyler cumple la mayoría de edad mañana, lo cual ayudara a Danny a separarlo de su padre. De todas maneras si surge algún problema legal, un abogado cercano a nuestra banda los ayudara
-¡Dios mío! Podre este chico- dije en un suspiro y poniendo la mirada en distintos lugares- Pero al menos ya estará a salvo junto a Danny.
-¡Eso esperamos!- dijo mi hermano con un tono bajo.
El silencio se extendió por un tiempo hasta que oímos el sonido de una bocina de auto. Podía jurar que estábamos solos en aquella calle. Tom miro por el retrovisor y yo eché la mirada hacia atrás y notamos el color amarillo de aquel auto. En mi mente solo llego el pensamiento de “No puede ser”. A la velocidad de un pestañeo el auto estaba a un lado del nuestro. Mire a mi hermano con una expresión extraña y el respondió con un gesto de molestia y rabia. Aquel auto de color amarillo solo podía pertenecer a una persona. John
-Tenia que ser el- Dijo Thomas mirándome a los ojos con un gesto de incomodidad. Podía ver en su mirada que se ingeniaba alguna idea contra el auto de al lado- Justo al personaje que quería ver.
-¡Tom por favor!- alze la voz para llamar al máximo su atención- Ya yo lo supere. No intentes nada.
El se concentro en el camino y luego nos dijo después de un gran suspiro “Estas bien”. Pero no todo iba a terminar allí. El auto de John aumento su velocidad rebasándonos por completo y se detuvo en seco obstruyendo nuestro canal. Mi hermano freno en un apuro y se pudieron escuchar las chantas del auto hacer fricción con el suelo. Por suerte el auto se detuvo a centímetros del de John. Podíamos haber hecho una colisión
-¿Está loco?- Grite cuando el auto se detuvo. Mi corazón llego a mi garganta- ¿Qué le sucede?
-¡Ahora si lo mato!- dijo mi hermano con un todo de ira bajándose del auto.
Mi primera reacción fue copiar la acción de mi hermano y bajarme del auto. Mire a Thomas caminar muy decidido hacia aquel deportivo de color tan reluciente, el color que tanto odia mi hermano. Voltee la mirada y note la muerte del auto abrirse y de el salir a la persona que mas daño podía hacerle a mi corazón, mi ex novio John. Con su abundante cabello rubio, ojos verdes, cuerpo musculoso y definido, hombros levantados, estatura alta similar a la de Tom y tan seguro de si mismo como para salir con dos chicas al mismo tiempo. Corrí hacia Tom para intentar detenerlo, el llevaba la mano hecha un puño listo para golpearlo.
-¡Tom por favor tranquilízate!- le dije tocando su hombro al llegar a el.
-¡Déjame hacerle pagar por todo lo que te hiso Alice!- respondió sin detener el paso.
-Vamos Alice- hablo John con su voz ronca y grave- Déjalo que me golpee. No me va a lastimar- se cruzo los brazos en el pecho.
-¡Eres un imbécil!- acoto mi hermano alzando la voz. Ya estaba muy cerca
Adelante el paso y me puse en el medio de los dos. Realmente no sabia que hacer ante esta situación, así que opte por detenerla a toda costa. No quería que esto terminara en una pelea y menos que mi hermano fuera uno de sus protagonistas.
-¡Basta los dos!- grite para dirigir la atención hacia mi. Mire a Thomas y note la rabia en sus ojos- Tom entra al auto. Yo me encargo de esto.
-¡Pero Alice!- replico moviendo los brazos. Yo le interrumpí.
-¡Tom que entres al auto! Yo estaré bien.
El solo me asistió con la cabeza y se dio media vuelta regresando al auto. No dirigí ninguna palabra hacia John hasta que mire a mi hermano entrar al auto con su expresión molesta. Luego de que sucedió, tome un fuerte respiro para enfrentarme cara a cara con la persona que era el villano en mis pesadillas, a la persona que quizás mas odiaba en mi vida. Pero también a la persona que no terminaba de olvidar.
-Dime ¿Qué es lo que quieres?- Le pregunte dándome vuelta intentando sonar segura y confiada- ¿Acaso planeaste matarnos en un accidente automovilístico?
-¡No!- Dijo el riendo como si dije algún chiste. Dio una pausa y me tomo la mano galante- Yo solo quiero que hablemos de lo nuestro- dio aquella mirada desarmadora. Una mirada que solo daba a las chicas que les gustaba. Con las niñas con la cual podía jugar
-Yo no tengo nada de que hablar contigo- Dije apartando mi mano y volteando la mirada- y menos de lo que paso entre tu y yo.
-Si tienes de que hablar- su voz sonaba tan calma y pausada. Como si no se diera cuanta de lo incomoda de la situación. Quizás tan fría como el hielo- ¡Yo se que tu me amas aun!
-¡Yo amarte todavía!- dije en una carcajada sarcástica- ¿Yo amarte?- seguí con un tono sarcástico para luego regresar a una helada seriedad- Después de acostarte con esa chica. Después de engañarme y traicionarte. Después que demostrarte lo patán que eres deje de tener una pisca de cariño por ti.
-¡Dulzura lo que yo tuve con esa chica fue solo una aventura! No me importa ella- El se acerco a mí y yo retrocedí- yo solo te quiero a ti
-¡No me digas así!- Mi vos se torno molesta al oír ese “Dulzura”-Una aventura ¡Y yo que! ¿También fui solo una aventura?
-¡No! Yo te amo- susurró
-¡Basta! Estoy cansada de cada una de tus mentiras- Grite perdiendo el control. Di un suspiro para regresar a la calma- Crees que no te he visto con ella tomado de la mano ante todos. ¡No John yo no seré tu juguete otra vez!
-Alice…- hablo pero le interrumpí.
-¡Vete!- dije con toda la seguridad que podía- Vete y no te vuelvas acercarte a mi. No quiero verte más.
-Esta bien- dijo el con voz molesta. Podía mirar en su rostro la ira que llevaba por dentro- Pero si no vas a ser mía, de nadie lo serás
El se monto en su auto y acelero a fondo. Yo me quede parada en seco en medio del camino. Esas ultimas palabras me hicieron sentir un fuerte escalofrió en la espalda. En mi mente solo llego la pregunta “¿Qué querrá haber dicho?”. Pero algo si tenia muy claro, John es capaz de todo para conseguir lo que quiere. Solo deseaba que para regresar conmigo no vaya a cometer una locura.
Narra Tom
Quizás nunca sabrán la impotencia que tenia mientras estaba sentado dentro del auto. Mi corazón bombeaba sangre muy rápido y podía sentir mi arteria aorta latir en mi cuello. Movía constantemente la pierna derecha y no podía estarme quieto. Llegue a pensar “¿Qué demonios hago acá sentado sin hacer nada viendo como mi hermana se enfrenta a ese tipo?” “No soy un niño para seguir ordenes de mi hermana de 19 años y quedarme regañado”. Pero a pesar de esos pensamientos no eran lo bastante fuertes como para dejar la confianza que tenia en mi hermana, confiaba en que ella tomaría el control de todo. Aunque no me quitaba la idea de la cabeza de que si ese idiota intentaba tocarla saldría del auto y le haría pagar todo con intereses.
Desde mi auto podía ver la escena. Ella miraba alrededor fría y sarcástica sin darle el gusto de sostenerle la mirada. Mientras que el mantendría su postura rígida y llena de ego, el intentaba acercarse a mi hermana pero ella retrocedía segura de si misma. Podía decir que me sentía orgulloso de ella en ese momento, enfrentaba a uno de sus miedos cara a cara. Lastima no poder escuchar su conversación, moría de curiosidad allí sentado
De pronto vi que el se monto en su auto enfadado y acelero a máximo empuje y mi hermana solo esta parada a la mitad del camino seca sin hacer nada. Me baje del auto y corrí hacia ella, al alcanzarla note su mirada ida y su respiración lenta. Mi primera reacción fue abrazarla muy fuerte y ocultar su cabeza en mi pecho, pude escuchar suavemente su llanto partiéndome el corazón.
-Te prometo que ese idiota me las pagara todas- le susurre.
Ella no pronuncio palabra alguna, solo se escuchaba su sollozo ahogado. Tome su rostro entre mis manos y obligue a que me mirara a los ojos. Las lágrimas salían de sus ojos azules, no saben como me dolía ver a mi hermana de esa manera.
-Hermanita, prometo que no dejare que nadie mas te rompa el corazón- Le dije intentando darle un poco de aliento- Prometo estar siempre a tu lado.
Prefacio: Lagrimas en las sombras
Prefacio: Lagrimas en las sombras
Narra Tyler:
Cuando era niño tenía una definición sobre la oscuridad. Pa mi era una mancha oscura sin fondo, solo una masa de nubes negras que ocultaban algo desconocido y siniestro, quizás lleno de monstros o demonios, pero en cierta forma pensaba que detrás de la manchase ocultaba algo. Era algo que inspiraba miedo por naturaleza, algo que me así pensar en ¿Qué hay mas allá?; y solo pensar en eso se me helaba la sangre. Simplemente me aterraba estar solo, indefenso, envuelto en un manto de sombras crueles que podrían lastimarme. Para mi estar cerca de la luz, a si fuera de una linterna, era esencial para sentirme fuerte y protegido.
Pero al crecer esa definición desapareció. ¿Quizás eran los efectos de los hechos de mi corta vida? ¿O solo quizás me estaba dando cuenta de que estaba madurando, que ya era grande como para temerle a la nada? Lo que si tenía claro era que ese miedo por la oscuridad se había espumado con el tiempo. De hecho la oscuridad tenía un nuevo significado para mí, ella se volvió para mí todo lo contrario a la oscuridad que le temía de niño. Veía a las sombras como mi refugio, lo que era una fobia para mi se había convertido en un lugar solo para mi, un elemento natural donde podía echarme a llorar sin ser visto ni oído. Las tinieblas eran mis defensoras, mis guardianas. La oscuridad era parte de mí, era la única que podría comprenderme y protegerme.
¿Por qué pienso así? Eso es algo que ni yo mismo podre contestar. Solo puedo decir que los juegos del destino y los golpes de la vida te hacen cambiar.
Me encontraba en una noche común y corriente, bueno al menos era normal para mi ¡Vaya como deseaba una noche ordinaria en mi vida! Lloraba en la misma esquina de siempre, aquella esquina que la luz de la luna que entraba por la ventana no podía alcanzar. Las sombras me abrazan mientras sollozaba sentado en el suelo con la espalda recostada sobre la pared, con la mirada al techo como que si buscara alguna forma de escapar. Las lágrimas corrían por mis mejillas sonrojadas de ira y Tristeza y mi corazón latía cada vez más lento
-¿Por qué, Porque?- me susurre a mi mismo con voz entrecortada- ¿Dios mío porque?
Comencé a golpear suavemente mi cabeza contra la pared, un vaivén tratando de olvidarlo todo, mientras me repetía “¿Por qué? Tyler debes olvidarlo”. En un momento pensé que estaba perdiendo la razón y el juicio, pero también pensé que era mejor eso a que seguir con mi vida. Esa era mi rutina de todos los días, echar mis lágrimas en aquella esquina envuelta en la oscuridad hasta caer dormido sobre el suelo.
Pero esta noche no estaba destinada a hacer lo que yo llamaba normal, estaba a punto de ser terriblemente especial. Fue aquel sonido, ese ladrido extraño de perro que hiso que dirigiera la mirada rápidamente hacia el frente. Podía jurar que estaba solo en la habitación.
Limpie las lágrimas de mi rostro con el antebrazo, mientras intentaba recuperar el aliento. Luego enfoque la mirada al centro de mi habitación, allí fue cuando mis ojos se abrieron como platos y mi corazón llego a la garganta. Dos perros “Doberman” me miraban fijamente, uno al lado del otro; sentados como si nada pasaba, era difícil distinguir su cuerpo negro y bronce de no ser por la suave luz de luna que los iluminaba.
-¿Qué hacen aquí?- pregunte en susurro. Como si ellos me fuesen a contestar.
Jamás podre olvidar esos ojos infernales con que me miraban, tan negros, llenos de odio e ira. Sentía como si me apuñaleaban el corazón y me quitaran la respiración con tan solo mirarlos a los ojos. No podía comprender la situación que estaba frente a mi ¿Qué hacia ellos allí? ¿Cómo mi padre no los vio entrar? ¿Me harán daño? Ojala todo hubiera acabado con esas preguntas. Pero mi pesadilla solo estaba empezando.
-¿Pero que…?- volví a susurrar, pero no pude completar la pregunta. Los perros se levantaron del suelo colocándose en cuatro patas- ¿Qué hacen?- formalice otra pregunta.
Fue con el primer paso que dieron ellos que comencé a sentir temor, aunque todavía en mi cabeza rondaban las misas preguntas mientras la confusión se adueñaba de mi mente. Poco a poco, los canes se iban acercando a mi con mucha cautela, un paso tras otro, muy lento. De un impulso me levante del suelo, me coloque de pie y me recosté de la pared, sin darme cuenta que estaba completamente acorralado.
-No se acerquen- dije alzando un poco la voz ¿Podría detenerlos?- ¡Váyanse!
Pero nada sucedió, ellos continuaban con su andar cuidadoso, como hubiera deseado que todo se hubiera quedado en ese nivel, pero todo eso iba a cambiar en menos de un segundo. Luego empezó a oír fuertes gruñidos que te hacia temblar con solo escucharlos, fue aquí cuando entendí que los Doberman me lanzaban una amenaza ¿Estaba realmente en peligro?
Mi corazón brinco a mi garganta y el miedo corrió por todo mi cuerpo, para mi cada segundo se volvía horas de presión y sobre todo miedo a lo que podía suceder, o mejor dicho lo que podía sucederme. Ya no estaba recostado de la pared sino que estaba aferrado a ella, como si podría encontrar una salida en ella, pero no tenia el poder de traspasarla como un fantasma.
Los gruñidos se convirtieron en ladridos, fuertes y claros que sentía que te taladraban los oídos. Ya comenzaba a sentir que todo era una realidad, realmente estaba acorralado sin salida, realmente estaba en peligro ¿Qué podía hacer?
-¡Lárguense!- grite de nuevo, pero esta vez en mi vos se noto el miedo que sentía- ¡Déjenme en paz!
Los Doberman aceleraron el paso, de la cautela pasaron a la agresividad, ya trotaban hacia mí ¿Por qué no tenia un cuarto más grande? Al no haber encontrado salida solo me quedaba prepararme para lo peor.
-¡Dios mío NO!- grite de miedo, opero una vez mas no sucedió nada ¿Padre en donde estabas?- Auxilio
Cuando solo quedaban centímetros de distancia entre los perros y yo, ellos saltaron directamente hacia mi rostro. Yo voltee la mirada y cerré los ojos con mucha fuerza, esperaba no sentir nada de dolor ¿Pero que esperar de unos Doberman que están a punto de matarte?... Pero lo mas extraño fue que no sentí nada, ni una mordida, ni un rasguño ni si quiera un rose. Pasaron solo segundos para darme cuenta de que el silencio reinaba en mi habitación.
Abrí mis ojos suavemente, aun el miedo era dueño de mi cuerpo. Pero para mi sorpresa una vez estaba solo en mi cuarto, lo perros habían desaparecido ¡Pero si estaban a centímetros de mi rostro! ¿Pero como?...Mi corazón empezó a latir aun mas rápido. Díganme como fue que paso todo ¿Me estoy volviendo loco?
Jamás podre explicar lo que sucedió esa noche, nunca había vivido algo así. Pero solo hay una cosa que podre decir con toda seguridad y es que esa noche fue el comienzo de mi verdadera pesadilla, una eterna pesadilla donde no tenía manera de salir. “Las oscuridad aunque te pueda proteger también puede jugar fácilmente contigo”
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